jueves, 18 de febrero de 2010

De Osvaldos

Es conocida la historia de los escritores argentinos Osvaldos. Vivieron juntos durante un tiempo en el exilio como muchos, debido a la dictadura del 76. Pero vivían juntos hasta ahí nomás: uno era noctámbulo y le maullaba a la noche y el otro seguía un estricto régimen militar de levantarse bien temprano. Cuando uno se iba a acostar el otro amanecía. Eran parecidos en dos cosas: por la panza y porque se querían mutuamente, como todo lo que sabe caminar entre dos personas. Pero el nochero se convirtió en gato negro y en una de sus tantas escapadas por los techos se fue, como quien no quiere la cosa, sin penas ni olvido y no volvió más. El Osvaldo que quedó sin su ronroneo, lo recuerda años después con una anécdota futbolera:

“¿Cómo podes ser hincha de un equipo de fútbol (San Lorenzo) que lleva el nombre de un sacerdote salesiano (por R.P. Lorenzo Massa)?”, le preguntó Bayer a Soriano. El segundo le contestó “no es por eso, es por la batalla de San Lorenzo”. “¡Peor entonces, militarista!”, le gritó Bayer y Soriano que no supo que contestarle se enojó y cortó la discusión ahí, saliendo de la casa.

Al otro día, Soriano seguía enojado. No lo saluda a Bayer. Minutos después le dice: “¿Y vos, como podes ser hincha de un equipo (por Rosario Central) que lleva como primer nombre ese adminículo con el que rezan las viejas?”. Bayer, derrotado, le contestó: “me ganaste”.

Soriano rió a boca de jarro.

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