En un volante universitario: “no dejes para el sábado lo que podés hacer el viernes”.
En el barrio de Palermo, en Zenteno al 3100, en un pasacalles Tomy le dice a Pau que la ama con todo su corazón.
En un anuncio de Sprite: “Cortá con tanta ternura. Lo dulce no quita la sed”.
Una pared, en una de las cuatro esquinas de Basualdo y Rodó impera en rojo: “Cynthia, madurá, tarada!”.
En la ciudad de la furia, que es parecida a Buenos Aires, un hombre alado prefiere la noche.
La canción de Adam te recuerda que salves al mundo: no es tan tarde para intentarlo.
Uno que dice que es “anónimo”: “La realidad es una alucinación causada por la falta de alcohol”.
En mi primer anotador: “Cuando me canso de crecer y los sueños tardan en venir, pelo la V.I.P y me invito con Joaquín a la 69.G”.
Celine, a los treinta y pico, antes de que atardezca en París, le confiesa a Jesse: “Yo soy una mujer fuerte e independiente en mi vida profesional. No necesito que un hombre me alimente, pero sí a uno que me ame y al que yo pueda amar”.
En la parte de atrás de la remera de mi amigo de la infancia que ahora está pelado: “Ser chico es lo más grande que hay!”.
jueves, 18 de febrero de 2010
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