Si soy simple, te aburrís. Si soy complejo, mejor “pasar”.
Si se entrega de una es una puta. Si no entrega de una es una histérica.
Si trabaja y estudia mejor, pero si vive con los viejos todavía le falta.
Si me habla de amor es re cursi. Si no me dice nada que se vaya a cagar.
Si sale con las amigas los sábados, “cuidado”, y si se retrasó más de la cuenta yo que vos dudaría.
Si no es fría, no sabes como sacártela de encima.
Si no está gorda debe tener pelos. Y si no tiene pelos algo debe tener.
Si es más coherente e inteligente que vos, más miedo te da y si está un poco loca mejor perderla.
De lejos te encanta y de cerca miras para otro lado.
Si no está buena no sirve y si no tiene cabeza ni “hola”.
Si no soy un histérico, soy un sucio.
Si no es un sorete, es un pendejo.
Si es tierno es un llorón y no un “hombre”. Si no plancha, no lava, no cocina y encima no te toca no es una “mujer”.
Si fuma, bajale unos puntos. Si no lo hace, también.
Si no es critica, es conformista.
No te conocía y estaba atrás tuyo. Ahora que te conoce y se cayó el misterio no le interesas más.
Si no es “quedado”, va “demasiado rápido”.
Si dicen que “no” son unos reprimidos y unas reprimidas.
Si dicen que “sí”, mejor que sean buenos y buenas en eso.
Si es tímida o tímido, debe ser interesante, pero también da más trabajo y yo tiempo no tengo.
Si es desinhibida o desinhibido, seguro que están re zarpados.
Si estás sola te gustaría tener un novio, pero cuando te interesa uno “estás bien así como estás”.
Si no le alcanza lo que haces, le sobra lo que no sos.
Si se arregla sola es porque no te tiene en cuenta y si te pide ayuda te rompe las pelotas.
Para los gatos y gatas floras del mundo si no es la espada es la pared. Porque para los gatos y gatas floras, nunca, pero nunca, va a haber pedazo que nos venga bien.