Cami había logrado eso que muy pocos pueden lograr: fue en contra de las leyes de su propia naturaleza que mandan que los seres humanos tenemos dos ojos y consiguió que le saliera un tercero en alguna parte del cuerpo que no estuviera tapado ni por uñas, ni por pelo ni por ropa.
El día en que le salió este ojo terminó de salirse de ella misma y cada vez que lo usaba podía ver como la miraban los demás.
Ese día, que completo su forma de ver al mundo con la forma en que éste lo miraba a ella, ese día, no paró de crecer.
martes, 2 de marzo de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario