Las deudas
Mis deudas me llaman todos los días que la culpa y el culpo trabajan.
Cuando ocurre esto, la culpa y el culpo me reprochan sobre quienes me paro, lo que conforma la primera deuda.
A ellos les debo la mayor parte de lo que soy, porque es por ellos que soy posible y esta misma deuda vale también para los que me dieron tiempo de más.
La segunda deuda es para los que decepciono y defraudo.
La tercera, que a veces trepa al primer puesto, es conmigo y mis deberes.
Y la cuarta o quinta la saldo siempre que escribo, pero tiene la misma importancia que el lugar que ocupa.
martes, 2 de marzo de 2010
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