A corto plazo los miembros del cuerpo de la sociedad se alejan del tronco que los une.
A corto plazo se cree en las soluciones mágicas, cuando sabemos que las soluciones mágicas no existen.
A corto plazo los espejos se vuelven espejitos de colores y te devuelven ilusiones de cotillón.
A corto plazo nadie puede mirar más allá del horizonte y se caen los caminos.
A corto plazo no hay estrellas que guíen las largas noches de los 500 años.
A corto plazo sólo importa el “sálvese quien pueda” y solos no nos salvamos ninguno ni ninguna.
A corto plazo los bichos no son bichitos: no hay “bichi” para las parejas ni son de luz los bichitos. Los bichitos son BICHOS, bichos feos y mal bichos.
A corto plazo no se puede cambiar al mundo porque el mundo ya te cambio a vos.
A corto plazo la heroica resistencia, si queda algo que se le parezca, se vuelve un capricho infantil.
A corto plazo el hiperconsumo de las cosas lleva a la hiper(con)sumisión de las personas.
A corto plazo el trabajo se divorcia de la dignidad porque a corto plazo ser un trabajador explotado es un lujo.
A corto plazo, mirando para otro lado, la espiral del silencio legitima nuevamente la esclavitud.
A corto plazo se llenan los ojos de telarañas, las bocas de cinta scotch y se ensordecen los oídos por no querer escuchar.
A corto plazo lo que más vale es lo que no vale nada.
martes, 2 de marzo de 2010
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