Tu media manzana va a querer estar con vos, pero porque a ella le conviene y en sus planes no vas a estar.
Tu media pera va a ser hermosa, pero en unos días van a descubrir que no tienen nada en común.
Tu medio durazno va a ser a la que más quieras hasta la locura, pero lamentablemente va a ser tu amiga.
Tu media mandarina se va a enganchar con lo que pareces ser, pero cuando descubra como sos vas a ser uno más y ya no le vas a importar.
Tu media banana te va a escuchar, entender y va a ser uno de tus mejores refugios incondicionales. Pero de tanto serlo se va a volver tu espejo y va a dejar de ser ella misma.
Tu medio limón va a ser lo más cercano a tu media naranja porque va a ser tu mujer ideal, con la excepción de que esa no va a ser tu mujer.
A tu medio melón nada de lo que hagas le va a alcanzar.
Tu media ananá va a ser tu amor embalado: va a ser muy intenso de golpe, pero cuando sea la hora de poner el freno te va a saltar con cualquier chamuyo.
Con tu media frambuesa te va a pasar que a alguno de los dos se les va a chiflar el moño y saldrá corriendo.
Tu media cereza es tu amor insensible: le va a faltar tacto y se le va a hacer tarde.
Tu media uva te va a llevar al juego enfermizo de calcular quien llama o saludo primero y así se va a pudrir tu media uva.
Tu media frutilla es tu amor cobarde: el que no empieza ni va a empezar porque no se animan a decirse las cosas.
Tu medio kiwi va a ser tu amor no correspondido: cuando quieras estar con ella y quererla, ella va a estar queriendo a otro y cuando ella quiera estar con vos y quererte, vos vas a estar con otra o te va a ganar el maldito y justificado rencor.
Y tu media naranja va a ser simplemente la que te siga esperando, la que te elije, y al final, se queda con vos.
martes, 2 de marzo de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario