Un maestro me enseño letras. Me enseño a hacer cuentas. A conocer como está organizado el mundo. A saber como fue la historia de ese mundo.
Algunos me dejaron dar clase y ponerme en su lugar por unas horas.
Otro me enseño a dibujar, a pintar, a esculpir, a grabar.
Con otros me puse en “forma” relativamente por última vez en mi vida.
Los maestros y maestras en la escuela y en la universidad pública me enseñaron con su trabajo casi todo.
Para el jefe de gobierno de mi ciudad “los maestros son unos vagos”.
Que un tipo así ya no me jefegobierne.
viernes, 5 de marzo de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Eso. Justamente, eso.
ResponderEliminar